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16.03.08
Después de 12 años
Volvió el cambio de guardia de los Granaderos
Unas 1000 personas estuvieron presentes en Plaza de Mayo presenciando un ritual que volvió, el cambio de guardia y el arrío de la bandera. La última vez que se había hecho el cambio simbólico de guardia fue en 1996, por eso muchos aprovecharon un atardecer espectacular para conocer la tradicional ceremonia.
En su mayoría familias con niños y muchos turistas se congregaron a las puertas de la Casa Rosada para observar el tradicional cambio de guardia de los Granaderos que se completó con al arrío de la Bandera Nacional del mástil cercano. La ceremonia comenzó pasadas las 19.30 y alrededor de 1.000 personas participaron de una fiesta en la que se conmemoró el 196 aniversario de la creación del Regimiento de Granaderos a caballo General San Martín.
La última vez que se había hecho el cambio simbólico de guardia fue en 1996, por eso muchos aprovecharon un atardecer espectacular para conocer la tradicional ceremonia.Es una manera genial de recuperar una tradición y revalorizar el rol de los Granaderos.
El colorido de los uniformes históricos y los sones interpretados por la Fanfarria Alto Perú convocaron a los aplausos del público presente en la Plaza.
Además de engalanar la entrada principal de la Casa Rosada, en Balcarce 50, los Granaderos forman parte de la escolta presidencial. También pueden escoltar a presidentes extranjeros en visita oficial por el país y rendirle honores a embajadores y personalidades destacadas. Pero, al margen de las actividades ceremoniales, hubo un granadero que dicen que además le salvó la vida al ex presidente Arturo Illía: en 1966 Aliberto Rodrigáñez Ricchieri, que en ese momento tenía 24 años, le quitó de las manos un arma al todavía presidente. Fue el día en que Illía fue derrocado por un golpe militar y todos sus colaboradores pensaron que con ese arma se quitaría la vida, como lo había hecho Leandro N. Alem. Dicen que Rodrigáñez Ricchieri le espetó: "Señor, mi primer deber es interponerme entre el presidente de la Nación y la muerte".
Lejos de las hazañas del pasado, la idea de la Secretaría de Turismo de la Nación es que el cambio de guardia se convierta en una atracción turística convocante. Por eso, de ahora en más, se repetirá todos los meses. Y quizá con el tiempo se transforme en un hito insoslayable, como es el cambio de guardia del Palacio de Buckingham, en Londres. Ayer, después del cambio de guardia, la fiesta se trasladó a la remodelada Plaza Colón. Allí la fanfarria militar Alto Perú interpretó temas populares, chamamé y hasta rock.