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villa del parque
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27.01.08
Ya empezaron las obras
Se sumara un museo a la Biblioteca Nacional

Ingenieros del El ejército, están demoliendo dos edificios linderos para levantar el nuevo museo de la biblioteca nacional. Clorindo Testa y Francisco Bullrich serán sus arquitectos como hace cuarenta años lo fueron con la biblioteca nacional. El Museo costará 6 millones de pesos y aseguran que ya fue presupuestado para el 2008.

Por fin la monumental Biblioteca Nacional, ubicada en el barrio de Recoleta, podrá verse desde la avenida Las Heras. Gracias al proyecto del futuro Museo del Libro serán demolidos dos edificios que entorpecen la visión hacia la obra diseñada en los 60 por los arquitectos Clorindo Testa y Francisco Bullrich. Los trabajos ya comenzaron y con el Museo, que también es una creación de la misma dupla, se revalorizarán tanto el ingreso hacia la Biblioteca como una cuadra de la avenida que hoy se encuentra entre deteriorada y algo lúgubre. Testa las describe como "apagadas, un poco tristes". Así, a través del Museo, se buscará concretar una idea primigenia: la de integrar a la Biblioteca con la trama urbana de un barrio plagado de árboles añosos y bellísimas construcciones de estilo.

El Museo costará 6 millones de pesos y aseguran que ya fue presupuestado para el 2008. Se pagaron  la demolición y los honorarios de los arquitectos.  Antes de que termine el año debería comenzar la obra y en los meses previos al festejo por el Bicentenario se deberías inaugurar.

El edificio del nuevo Museo tendrá sólo dos pisos y 2.000 metros cuadrados. Suficientes como para exhibir alguna de las joyas que posee la Biblioteca, como por ejemplo una colección de incunables impresos entre el 1440 y el 1500. También se podrán ver manuscritos, libros raros, sellos postales e imprentas.

En metros cuadrados el Museo representa sólo el 5% de la dimensión que tiene la Biblioteca Nacional, un edificio que necesitó tres décadas para ser finalmente inaugurado. Una historia que el Museo del Libro no debería repetir. En tanto, el primer paso, el de la demolición, es una buena señal.